Alabemos constantemente a Dios

Muchos cristianos conscientes de la necesidad de desarrollar una vida espiritual más profunda, acostumbran levantarse de madrugada y oran durante una hora o más… y ¿qué hacen durante esa hora?: pedir y pedir.

Salmos 127:1-2:

Si el Señor no edifica la casa, en vano se esfuerzan los albañiles. Si el Señor no cuida la ciudad, en vano hacen guardia los vigilantes. En vano madrugan ustedes, y se acuestan muy tarde, para comer un pan de fatigas, porque Dios concede el sueño a sus amados.

¿Y por qué no intentar en esa hora a solas con Dios, sólo alabar al Señor en vez de pedirle?… ¡darle gracias por todo sus beneficios hacia nosotros!  …¿toda una hora dedicada a la alabanza?… yo diría que si fuera más: mejor todavía.

  • Lo que pasa es que la mera idea de alabar a Dios sin pedirle nada, molesta a muchos intelectuales (desde el punto de vista teológico), porque hay muchos autores exitosos que enseñan el punto de vista muy práctico de que la oración está constituida de un elemento básico: PEDIR. Enseñan que mientras que la alabanza, la acción de gracias y el canto son cosas buenas, no equivalen a orar. Orar implica el sencillo proceso de pedir y recibir (según ellos). Así que si dedicamos toda una hora solo a alabar, sin pedir nada, eso equivale en nuestra mente a no orar… con razón mucha gente, casi nunca alaba.
  • Amados hermanos (as) es sorprendente la abundancia de enseñanzas en la Biblia sobre la importancia de la alabanza, que se hace necesario invertir más tiempo en alabar a Dios y nos vamos a sorprender al descubrir cuando alabamos a Dios, suceden más cosas maravillosas, y hay mayores bendiciones y más gozo que cuando simplemente nos dedicamos a pedir.
  • Hermanos la oración y la alabanza son las dos alas del poder espiritual. No existe conflicto entre ellas. En Filipenses 4:6 Pablo dice: “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios, en toda oración y ruego, con acción de gracias”; una combinación perfecta… le pido, le ruego, le suplico al Señor… pero a la vez le agradezco de corazón por aquello que le estoy pidiendo: gracias Señor por suplir mis necesidades materiales… Gracias Señor porque tu eres mi sanador, etc.
  • Uno de los pasajes de la Biblia que puede revolucionar nuestra vida de alabanza es el que se encuentra en el libro de los Salmos 22:3 que dice: “Pero tú eres Santo, tú que habitas entre las alabanzas de Israel”… El Señor mora en medio de nuestras alabanzas. Eso significa que el señor se manifiesta así mismo mientras lo estamos alabando. La palabra habitar, significa “vivir en”… ¿verdad que es revolucionario?: QUE EL DIOS TODOPODEROSO HABITA, VIVE, SE MANIFIESTA A SI MISMO EN MEDIO DE NUESTRAS ALABANZAS.

Alabemos constantemente a Dios

Otro de los pasajes de la Biblia que puede revolucionar nuestra vida devocional es  Hebreos 13:15 “Así que ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificios de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su Nombre”.

La palabra clave aquí es SIEMPRE… ¿cómo puede alguien alabar a Dios siempre? Sabemos que la mejor forma de interpretar cualquier versículo de la Biblia, es estudiando su contexto, entonces reflexionemos acerca del mensaje fundamental de la epístola a los hebreos, veremos los distintos contrastes que señala el autor entre los sacerdocios, las ofrendas y los sacrificios de sangre del A. T. y los del nuevo.

En cada caso, las promesas de Dios mediante Jesucristo son MEJORES que las del viejo pacto. Son especialmente evidentes las ventajas en la esfera de los sacrificios. Mientras que el humo de las ofrendas sacrificiales del A. T. ascendía constantemente desde el altar, ahora en la época del N. T. el sacrificio único de Jesús ha hecho innecesario todos los demás sacrificios…ahora bien…es cierto, El no requiere sacrificios por los pecados; sin embargo, si requiere sacrificios de alabanza, eso es lo que dice el versículo citado “así que ofrezcamos siempre a Dios por medio de él,  sacrificios de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su Nombre” y el requerimiento de Dios es claro: OFREZCAMOS SIEMPRE. Hay otro pasaje donde el mandato de esta práctica está mucho mas claro todavía, es el Salmo 34:1 que dice: “Bendeciré a Jehová en todo tiempo, su alabanza estará de continuo en mi boca”, y si el rey David en la época del A. T. bendecía y alababa a Dios en todo tiempo ¿qué nos sucede a nosotros?… ¿porqué no alabamos nosotros más al Señor?

Nosotros que  vivimos bajo un mejor pacto establecido sobre mejores promesas ¿porqué no bendecimos al Señor en todo tiempo? … pero hay puntualizar bien este asunto…alabar al Señor en todo tiempo no significa estar diciendo en todo momento…gloria a Dios, aleluya, amén, etc. el alabar continuamente a Dios es mucho más que palabras…es un estilo de vida…porque tu puedes decir gloria a Dios, aleluya, amén, bendito sea el señor, y golpearte el pecho  y levantar las manos…pero tienes el corazón cargado de envidia, de celos amargos, de contención, de falta de perdón, por decir lo menos…tus palabras se las lleva el viento (a Dios rogando y con el mazo dando) repito el bendecir al señor en todo tiempo es un estilo de vida.

  • Hermanos (as) alabar demasiado a Dios no es nuestro problema, porque vemos las demandas y exigencias de Dios en cuanto a la alabanza y pensamos que es demasiado… pero repito, ese no es nuestro problema… ¡nuestro problema es que no alabamos lo suficiente! Dios quiere que vivamos una vida de alabanza.

El quiere que lo alabemos cuando conducimos el auto, cuando sacamos la basura, mientras nos bañamos, mientras vamos en el micro a trabajar, al pagar nuestros impuestos, cuando hacemos la limpieza de la casa, etc. (gracias por esto, gracias por aquello, gracias por todo)

Hermanos necesitamos hacer un pacto con Dios, de alabarlo por todo. Pero este pacto debe incluir la decisión de tu parte de vivir a la manera de Dios. Interioriza en tu corazón Pr. 3:3-8:

Que nunca te abandonen el amor y la verdad: llévalos siempre alrededor de tu cuello y escríbelos en el libro de tu corazón. Contarás con el favor de Dios y tendrás buena fama entre la gente. Confía en el Señor de todo corazón, y no en tu propia inteligencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él allanará tus sendas. No seas sabio en tu propia opinión; más bien, teme al Señor y huye del mal. Esto infundirá salud a tu cuerpo y fortalecerá tu ser

Ahora bien, volviendo a nuestro pasaje de Hebreos 13:15 notemos que el autor define la alabanza como “el fruto de labios que confiesan su nombre”.La palabra “FRUTO” es una palabra clave… ¿recuerdan que Jesús dijo algo al respecto en Juan 15:8? “…en esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto”. Por cierto que  existen muchas maneras en que podemos dar fruto como cristianos, con todo hay una manera segura: mediante el fruto de nuestros labios, cuando damos gracias al Señor.

Cada vez que le demos gracias al señor y lo alabemos, más fruto produciremos….cuanto más fruto demos, tanto más glorificado será el padre, y cuanto más glorificado sea el Padre, tanto más de su poder, será liberado…¡¡¡HAY PODER EN LA ALABANZA!!!

Otra palabra que nos debe llamar la atención en este pasaje es: SACRIFICIO. ¿Qué implica un sacrificio? (Hacer algo a pesar de). Es nuestro deber ofrecer sacrificio de alabanza a Dios. Esto nos sugiere que no solo debemos alabar al señor cuando todo marcha bien…debemos alabarlo continuamente, aún cuando no sintamos deseo de hacerlo…es preciso que hagamos un sacrificio de alabanza. Esto es lo que Dios desea que hagamos.

Cuando las circunstancias sean sombrías y tristes, hagamos un sacrificio de alabanza, cuando la enfermedad golpee nuestro cuerpo, y el poder de nuestra voluntad quede reducido a cero, hagamos un sacrificio de alabanza.

Esta es una verdad Bíblica clave…tengamos o no deseos de hacerlo, Dios nos ha mandado que le ofrezcamos sacrificios de alabanza continuamente. En días buenos y en días malos, en tiempos de abundancia  o en tiempos de escasez, estemos en alza o en baja, en salud o en enfermedad, en soledad o acompañados: SACRIFIQUEMOS ALABANZA.

El pensamiento que más me impacta es: que la alabanza no es algo opcional para el creyente Dios demanda que lo hagamos… No le hacemos un gran favor a Dios cuando lo alabamos, sencillamente le obedecemos.

A menudo nos vemos confrontados por la objeciones de la gente (gente muy intelectual) de que cuando alabamos como Dios quiere, demostramos fanatismo, emocionalismo, descortesía, locura, etc.  …Hermanos, pero no alabamos para agradar a los hombres. La Biblia dice en el Salmo 50:23 “El que sacrifica alabanza me honrará”, pensemos en esto…nuestras alabanzas siempre glorifican al Señor.

Ps. Edgar Díaz

1 Comentarios
24/01/11 13:29

Sorayda

Muchas gracias por este articulo…… estoy de acuerdo…. Dios busca adoradores en Espiritu y Verdad….. debemos alabarlo en todo tiempo…

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